Modalidad delictivaRiesgo alto
Extorsión telefónica y llamada carcelaria
Llaman diciendo que pertenecen a un grupo armado o que tienen a un familiar, y exigen dinero. Muchas veces la llamada sale de una cárcel.

Lo esencial
- Cómo opera
- Por llamada o mensaje, alguien se presenta como miembro de un grupo armado, de una banda o de una «oficina de cobro», y exige dinero para no atentar contra la persona, su familia o su negocio. Usan datos que encontraron en redes sociales o en internet para parecer creíbles.
- Señales de alerta
- Amenazas con urgencia, exigencia de no avisar a nadie, conocimiento de datos públicos tuyos o de tu negocio pero no de detalles internos, y presión para consignar o transferir de inmediato.
- Qué hacer
- No pagues ni negocies. Cuelga, anota el número y lo que dijeron, y llama al 165 del Gaula. La denuncia es gratuita y confidencial.
Buena parte de estas llamadas son «extorsión a distancia»: no hay un grupo real detrás, solo intimidación desde una cárcel o un call center. El objetivo es que pagues rápido, por miedo, antes de verificar.
Señales de que puede ser un engaño
- No pueden darte detalles que solo conocería alguien cercano.
- Te piden no colgar, no avisar a nadie y consignar en minutos.
- Los datos que mencionan aparecen en tus redes sociales o en la página de tu negocio.
Qué hacer
- No pagues, no negocies y denuncia, es la consigna del Gaula.
- Cuelga y verifica directamente con tu familiar o con las personas mencionadas.
- Anota el número, la hora y lo que te dijeron. No borres mensajes ni audios.
- Llama a la línea 165, gratuita y disponible las 24 horas.
Para prevenirla
- Revisa qué información de tu familia, rutinas y negocio publicas en redes.
- Capacita a quien contesta el teléfono en tu negocio para no entregar datos de dueños o empleados.




